Hermosa Villa de Pampacolca Villa of Pampacolca view from Espiritu Santo

Libros: “LA CULTURA ANTIMPAMPA” “DISEÑO GRÁFICO ARCAICO”

 

Subtítulo: Arqueología Milenaria de Pampacolca      Testamento Histórico de Antimpampa, Perú en el sur Andino del Perú

Publicación:        Febrero 8, 2013                                                  Julio 31, 2014 

 

Maucallacta

 

Antimpampa:  

Un paso hacia lo más antiguo 

Para que los jóvenes sepan cómo fue y los adultos no lo olviden.  

 

Treinta años atrás 

 

Vendían vinos en la calle, al pie de la vereda. Unos amigos de Chile que  nos visitaban me preguntaban ¿por qué venden los vinos en el suelo? No solamente vinos, mira allá, hay Johnny Walker roja. Es que así estaba Lima, en las tiendas no había licores importados pero en las calles estaban sobre las veredas y en los mercadillos tipo Polvos Azules había de todo, de contrabando naturalmente. 

En los supermercados que eran todos de Superepsa y pertenecían al Estado no había bolsas para envolver las compras, uno tenía que pagar aparte por ellas y guardarlas para traerlas la próxima vez. Estando en viaje de trabajo en Santiago me compré un carburador para mi Chevette pues en Lima no había esos repuestos en la firma que vendía esa marca. En Lima nada importado había en las tiendas, pero abundaban mercaderías extranjeras en los mercadillos informales,  todo de origen ilícito por cierto. 

Si alguien quería un teléfono para su casa tenía que pagar US$1,500, y en los diarios aparecían avisos de gente dispuesta a pagarlo. Si uno no pagaba eso, lo ponían en una lista de espera y el teléfono se lo ponían después de un año. Si uno compraba un carro nuevo, tenía que esperar seis meses para que se lo entreguen y como se pagaba al hacer el pedido, si al recibirlo costaba más había que poner la diferencia para que le dieran su carro comprado medio año atrás. 

Y los apagones que había casi a diario en Lima no solo representaban la molestia de quedarse un rato sin luz. Gente atrapada en los ascensores, los edificios se quedaban sin agua al no haber corriente para operar las bombas que llevan el agua a los tanques de arriba, al no haber corriente tampoco operaban los ascensores, entonces teníamos a gente subiendo agua en baldes por las escaleras; grupos electrógenos haciendo ruidos molestos por todas partes, cortes de luz en el Estadio Nacional en medio de un partido internacional.  Y más, mucho más, todos los que vivimos esos tiempos lo sabemos.  

Los industriales podían importar sus insumos solamente a través del Instituto de Comercio Exterior, ICE, donde, comprensiblemente, los pagos por lo bajo aceleraban las entregas. Un ministro de un gobierno de esa época dijo “el ICE no es otra cosa que un grupo de 200 coimeros”.  

Hoy ya nada de eso hay. Hoy vivimos en un país próspero, sí, del Tercer Mundo, pero próspero, antes éramos el retazo del Tercer Mundo. Y esto no lo dice la OEA, el FMI, los gurús de las finanzas internacionales a quienes les podrían atribuir parcialidad por convenirle a sus intereses. No, lo decimos tú y yo que hemos vivido los dos mundos. Y hay que decírselo a nuestros hijos y nietos que felizmente se libraron de lo anterior, para que sepan que lo que tienen ahora es muy bueno y no vayan a permitir una marcha atrás.  

Entre los candidatos a las próximas elecciones presidenciales, no aparenta haber uno solo que esté dispuesto a echar las cosas atrás. Hay dos, que además de tener pobrísimas opciones de ganar, de llegar al poder, se limitarían a maquillar su postura pero seguirían adelante con el rumbo en que va el país.  

Felipe de Lucio  

Enero de 2011

       Tarata 

    coche bomba en calle Tarata, Miraflores 

 

 

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