Hermosa Villa de Pampacolca Villa of Pampacolca view from Espiritu Santo

Libros: “LA CULTURA ANTIMPAMPA” “DISEÑO GRÁFICO ARCAICO”

 

Subtítulo: Arqueología Milenaria de Pampacolca      Testamento Histórico de Antimpampa, Perú en el sur Andino del Perú

Publicación:        Febrero 8, 2013                                                  Julio 31, 2014 

 

Maucallacta

 

Antimpampa:  

Un paso hacia lo más antiguo 

Sobre racismo y otras cosas  

  

La semántica racista, o más bien ocultista, la tenemos a menudo en nuestro hablar. 

  

Antes fue el Ministerio de Trabajo y Asuntos Indígenas, luego lo cambiaron a M de T y asuntos sociales. Indígena quiere decir nacido adentro, de in- adentro, y genes- nacer. Los franceses son indígenas de Francia, y eso no les ofende.  Es lo opuesto a inmigrante, de in- adentro y migrante. Migrado, venido de afuera hacia adentro.  

  

Cuando Colón llega a América lo hace viajando al oeste en busca de una ruta a la India por eso los españoles llaman indios a los nativos que hallan. Cuando se percataron que era otro continente, les siguieron llamando indios y para diferenciarlos, a los de la India les pusieron hindúes. Por eso decirle indio a un nativo americano no es un insulto, es más bien la herencia de un error geográfico.  

  

Cuando los españoles entran a las islas del Caribe exterminan a los poco nativos que había ahí, como los taínos, los siboney, y traen esclavos negros del África con los que se cruzan y aparecen los hijos mulatos. Unos dicen que esta palabra es de origen africano y que equivale a mezclado. Si así fuere, esto no es ofensivo pues describe la realidad, una mezcla de dos razas. 

  

En la América del Sur los negros se mezclan mayormente con los nativos locales por eso a los hijos les dicen zambos, no mulatos. Hoy en día zambo es el que tiene mezcla de nativo americano, con negro y con blanco, mientras que mulato es solamente de blanco con negro. Harry Belafonte era un típico mulato caribeño, mientras que Héctor Chumpitaz es un zambo peruano. 

  

A los barrios pobres de Lima les llamaban barriadas. Cómo sonaba despectivo les cambiaron a pueblos jóvenes, luego a asentamientos humanos. En vez de cambiarles el nombre debieron mejorarles el nivel de vida y que les den el nombre que quieran.  

  

En Perú hemos tenido tres grandes futbolistas, el Nene Cubillas, el Cholo Sotil y Toto Terry. Pues bien, la señora Eliane Karp propuso que se les llamase afroperuano, andino y anglo peruano. Yo le contesté, por periódico, que entonces a ella deberían decirle judeo belga. Me contestó, también por periódico, indignada, calificándome de antisemita. 

  

Algo parecido sucede con 'gringo', palabra que usamos con diferentes sentidos. Una vez publiqué un recuento sobre esta palabra, que transcribo en hoja adjunta.  

  

Las razas humanas existen y para referirse a ellas hay que darles algún nombre, así como hacemos con las varias razas de perros que hay. Que los integrantes de una raza mortifiquen a los de otra, no debería llamarse racismo, es pura maldad. En la II Guerra Mundial se mataron 40 millones de personas, casi todas de raza blanca, y eso no lo hicieron por racismo, fue una explosión de locura. 

  

Felipe de Lucio 

Mayo de 2011 

 

Gringo 

 

     El proverbio latino «graecum est, non potest legi», quiere decir es griego, no se puede leer, y lo empleaban los romanos para decir de algo que no entendían. La locución la tomó el castellano antiguo que al proferir «fabla en grieco» decía de alguien a quien no le entendían por hablar una lengua extraña aunque no fuese griego. Al ocupar los ingleses la isla de Menorca en 1708, los isleños los tildaron de griengos en su catalán nativo por no entenderles una sola palabra. Ya en 1787, Esteban de Terreros y Pando dice en su diccionario que en Málaga llaman gringos a los extranjeros que no saben expresarse en castellano.  

 

      La voz llegó a América y los mexicanos la emplearon para llamar a los norteamericanos que los invadieron en 1846. John Woodhouse Audubon, hijo del afamado pintor naturista, escribió en el Western Journal que al entrar a un pueblo los mexicanos les gritaban: ¡fuera gringos! Igual calificativo le endilgaron a los franceses cuando los ocuparon quince años después, asalto que culminaría en 1864 con la coronación de Maximiliano de Habsburgo como emperador de México. 

 

      En vista de que los usuarios de habla extranjera eran norteamericanos o europeos de raza blanca que llegaban de invasores, el vocablo gringo comenzó a usarse en la América hispana con la connotación racial acompañada del rechazo a la prepotencia y el abuso. Hoy en día a alguien se le llama gringo solamente en relación a su aspecto racial blanco y de preferencia rubio, aún cuando el carácter peyorativo persiste para las ocasiones en las que se desea ofender. Le ha salido un hijo gringo, expresa un sentir halagüeño, mientras que una pared pintada con «fuera gringos de mi tierra» designa lo contrario. 

 

      En el castellano de hoy cuando decimos, me estás hablando en chino, es para decir que no se entiende, así como en el francés, c'est de l'hébreu, eso es hebreo, y en inglés, that's Greek to me, eso es griego para mí. En todos encontramos la cuna romana. 

 

 

 

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