Hermosa Villa de Pampacolca Villa of Pampacolca view from Espiritu Santo

Libros: “LA CULTURA ANTIMPAMPA” “DISEÑO GRÁFICO ARCAICO”

 

Subtítulo: Arqueología Milenaria de Pampacolca      Testamento Histórico de Antimpampa, Perú en el sur Andino del Perú

Publicación:        Febrero 8, 2013                                                  Julio 31, 2014 

 

Maucallacta

 

Antimpampa:  

Un paso hacia lo más antiguo 

PERSONAS Y PERSONAJES PAMPACOLQUINOS

   

 

Mario Heraclio Portocarrero Portocarrero  

 

Por: Antonio Aníbal Portocarrero Luque  

Jueves 21 de abril de 2011

 

A cinco años de tu partida... mis recuerdos siempre serán para ti.

Puente de alambre que triste estas

al saber que ya me voy 

ay negrita quién te verá 

durante mi ausencia 

 

Unos dirán ya se va 

otros llorarán por mí  

poco y nada me importa a mí 

tan solo quererte a ti 

 

Cuando más hondo es el pozo  

más cristalina es el agua 

cuanta más larga tu ausencia  

más profundo es mi cariño 

 

 

Escuchaba esta canción

cuando empezaba a tener uso de razón 

que tú cantabas con emoción 

a tus amigos en una reunión 

 

Pulsabas la guitarra con toque peculiar 

animabas a la gente que se ponía a cantar 

y tanta era su alegría 

que hasta se amanecía 

 

En fiestas familiares  

con guitarra, mandolina o violín 

luego de un gran festín 

se bailaba hasta el fin 

 

Tal vez no fuiste un trovador 

tampoco un eximio cantor 

pero como amigo 

todos te recuerdan como el mejor

Don Heraclio Portocarrero P

Viejo lindo, a cinco años de tu partida, la imagen de tu figura, cálida y señera, me conduce por las rutas del recuerdo, a intentar construir un RETRATO, de la riqueza de espíritu y don de gente que caracterizó a esa tu carismática y cultivada personalidad. La que te permitió una llegada fácil a un sin número de amigos de todas las edades y en muchos lugares.  

Por eso mis recuerdos me llevan a tu época escolar, recién llegado a Pampacolca, rápidamente hiciste migas con Juan García Durán, Rubén Lazarte Durán, mis tíos Elisbán Vera, Mariano Rodríguez Portocarrero y muchos otros, con los que se disputaban los primeros lugares. En varias ocasiones para estudiar se reunían en casa de mi tío Elisbán, disfrutando de la hospitalidad de don Hermógenes Vera. Años más tarde acá en Lima, don Juan García Duran al enterarse que yo era hijo tuyo, hizo referencia a este pasaje, diciendo que al único que no pudo ganarle en el colegio, fue a Heraclio, lo que para mí fue motivo de mucho orgullo.

Esta etapa de tu vida quedó hondamente grabada en mi memoria, pues cuando tú me la contaste noté que experimentabas mucha alegría, al evocar estos bellos momentos; ya que a la par de ser buen alumno, destacabas en los juegos que se practicaban en los recreos, como el trompo, el bolero, las bolas, los chochos (chiruros) y muchos otros. Con las bolas, a la Chile, destacabas nítidamente, con el "Tirallo" que tenías y la buena puntería de que hacías gala, destrozabas las bolas de tus ocasionales rivales. Recordabas con mucha emoción, de tu paso por la escuela, la singularidad del Paseo de Antorchas en la celebración de Fiestas Patrias; era tal el entusiasmo de los estudiantes, que en todo el trayecto no paraban de dar vivas al Perú, a la Independencia, gloria a los Precursores, Próceres, Libertadores y héroes en general. La intensidad de los vivas contagiaba en grado sumo a los asistentes, que les tocaban las fibras, despertando su amor por la Patria. Indudablemente eran otros tiempos; algo de ese espíritu patriótico llegó a las generaciones posteriores... ahora todo es tan diferente, en todo aspecto, que es mejor recordar que comparar. 

En tus años juveniles, regresaste a Andagua, donde siempre te recibieron de lo mejor, mi abuela Leonor, su hermano el tío Andrés el famoso "Chúcaro" y todos sus numerosos hijos, con los que alguna vez formaron un equipo de futbol de puro Portocarrero. Hicieron un periplo por Cotahuasi, Orcopampa, llegando hasta Viraco, dejando en cada lugar una grata impresión y un recuerdo imperecedero de fraterna amistad. Con el paso del tiempo, convertido en un mozo y apuesto joven, un buen día, montado en tu caballo manchado, bien ensillado, enfundado en tu pantalón de montar, calzando tus botas de cuero, con tu sombrero a la pedrada y sin más equipaje que tus alforjas, decides volver a Pampacolca. 

El reencuentro con tus amigos de antaño y las nuevas amistades hicieron que tu estadía se tornara más placentera; empezaban las reuniones sociales, las invitaciones, las serenatas y lógicamente un corazón noble y enamorado como el tuyo, ante las nuevas emociones se vio atrapado por el bichito del amor. En los partidos de futbol que se desarrollaban en Aynampampa, te esforzabas al máximo, pues tenías a tu futura compañera de toda la vida, como espectadora, con su sombrero a lo Pola Negri, en primera fila. Igual pasaba en la corrida de toros; en ambos casos salías bien librado, pues testigos presenciales, afirmaban que a la pelota la dominabas con las dos piernas, como dicen ahora, la conocías muy bien. Al toro con capote, en mano, lo esperabas con serenidad, destreza y aplomo, por eso el público siempre reclamaba tu presencia en el ruedo.

Don Heraclio Portocarrero  

Con empeño, constancia, amor, mucho amor e innumerables serenatas, conquistaste el corazón de mi señora Madre Rosa María. Nosotros tus hijos somos el fruto de ese amor que duró en las buenas y las malas por más de sesenta años y que sólo la muerte pudo separar. Perdurara por siempre en el recuerdo de cada uno de nosotros, la imagen de un hombre tolerante, bueno, tierno y cariñoso, un padre a carta cabal; igual o más cariño y ternura les prodigaste a cada uno de tus nietos, cada uno en su momento tuvo su espacio, no hubo preferencia de ninguna índole. Resulta gratamente satisfactorio, comprobar la nobleza de tu corazón que así como profesaba un amor inconmensurable, lo mismo dispensaba amistad y respeto entrañable para con cada uno de sus amigos. 

Por eso en esta parte del recorrido, quiero hacer mención de muchos de ellos que gozaron de tu amistad, sincera, transparente, sin interés de ningún tipo; la mayoría de ellos supo aquilatar este sentimiento, lo que hizo que se tornara reciproco. Tengo vivo el recuerdo del cariño y trato propio de hermanos, que mantuviste con los señores de esa época, como mis tíos Román Luque, Mario Luque. Augusto Duran, Silvio Luque, Edilberto Gamero, su hijo Danielito, Fernando Rosas, Cesar Duran, Rodolfo Duran, Nicanor Ulloa, Mariano Rodríguez Elisbán Vera, Manuel Vera, el guardia Sardón, don Manuel Vizcardo, Miguel Lazarte, Guillermo Vizcardo, tu compadre Hernán Vizcardo, tu compadre Luis Cruz, entre otros. De los más jóvenes Jordán Torres, Edgar Luque, los hermanos Huaco, Isaías, Manolo y Coco, también Héctor, Roberto, Enrique, Javier Raúl y Antuco Vizcardo, tus sobrinos Hermógenes y Simón Vera, Hugo Rosas, Alfredo Rosas, José Emilio Rodríguez, Oscar Gamero y muchos más que siempre tuvieron expresiones de cariño hacia tu persona. Igualmente los parientes y paisanos residentes en Lima, como Alfonzo Rosas, el Dr. Orlando Chirinos, don Alberto Chirinos, su hijo Lucho, Hernán Villanueva, Alfredo Fernández, Fernando Gamero, José Luis García, Roberto Luque, Sixto Sánchez y muchos más que siempre te tuvieron una especial estimación. 

Finalmente para concluir este homenaje, haré referencia a un par de anécdotas que las recordabas gratamente; la primera fue al momento de casarte en Arequipa, tu padrino el Doctor Javier de Belaunde, instantes previos a la ceremonia nervioso él te pregunto que debía hacer, pues era la primera vez que oficiaba de Padrino, ágilmente tú le respondiste que tampoco sabías pues era la primera vez que te casabas. La segunda, cuando fuiste Alcalde de Pampacolca en el reparto de agua, ante tanto barullo, llamaste al orden, recibiendo a cambio un carga montón de los "Tagarotes" de entonces, que incluso eran tus amigos, llegando a la amenaza y faltamiento de respeto a tu autoridad de parte de uno de ellos, apoyado por los de siempre, que manipulaban el reparto de acuerdo a sus intereses; tu posición se mantuvo firme, recibiendo el solitario respaldo de mi tío Rodolfo Durán, quién levantando la voz y dando un golpe de puño en la meza gritó ¡Carajo a mi compadre Heraclio nadie le falta el respeto! esta reacción valiente y decidida, hizo que retornara la calma y prosiguiera su desarrollo el reparto.
Haber viajado imaginariamente, al pasado, acompañado de tu imagen padre mío, hace que mi espíritu salga fortalecido y en mi mente mis recuerdos se tornen infinitos.

 

Ing. Angel Alvarez Angulo

Investigación geológica de trascendencia

Angel-Alvarez-Angulo



El instinto de explorar e investigar del reconocido geólogo Ángel Álvarez Angulo, lo ha llevado a descubrir diversos yacimientos en nuestro país y a realizar consultorías a nivel internacional.

Tras sus 42 años de experiencia, manifiesta que un geólogo no solo debe basarse en sus conocimientos sino también en el instinto o feeling para explorar.

Las inquietudes de investigación del Ing. Álvarez, hizo que tras culminar sus estudios en la Universidad San Agustín, en 1966, le naciera el interés de conocer la geología del ahora mega yacimiento Toromocho, cuando trabajaba en Cerro de Pasco Copper Corporation.

“Fueron varios años que, durante mis horas libres, recolecté muestras y realicé la recopilación de información de la zona mineralizada del proyecto Toromocho”, recuerda.

Posteriormente, integró el equipo de geólogos que participaron en las tres campañas de perforación realizadas por Cerro de Pasco Copper Corporation y CENTROMIN, para contar con mayor información sobre las reservas del yacimiento. “Realizamos los trabajos de perforación con la tecnología de la época”.  

En 1991, el Ing. Álvarez, quién era director de Geología y Exploraciones de CENTROMIN, inició el estudio del cálculo de reservas e interpretación geológica de las concesiones y leyes del yacimiento de Toromocho, con la información recolectada en años anteriores.

Y fue en la primera edición de ProExplo, que decidió presentar el trabajo técnico de la geología de Toromocho. En ese entonces, el Ing. Álvarez se desempeñaba como gerente general de CENTROMIN.

“El mineral prospectivo se estima en 90 millones de toneladas con una ley de 0.7% Cu y el mineral potencial en 367 millones de toneladas… Hacia el noreste del proyecto es recomendable continuar las exploraciones en un área aproximada de 600m x 800 m y 300 m de profundidad, con probabilidades de definir mineralización polimetálica, además de cobre; las leyes de plomo, zinc y plata serían más altas debido a que esta área está entre las zonas de cobre y plomo-zinc. En general se puede concluir que falta definir el real potencial del proyecto”, se detalla en el trabajo técnico.  

La documentación técnica del estudio estuvo disponible a los inversionistas interesados en conocer la geología del proyecto.

Tras la licitación de Toromocho, hace dos años, Minera Perú Copper informó que luego de intensas campañas de perforación diamantina, donde participó el reconocido geólogo, las reservas probadas probables del proyecto Toromocho determinó que existen 1,526 MM TM, con 0.48% Cu, 0.019% Mo y 6.9 gr/t  Ag.

“Toromocho es parte de mi vida, porque he participado en todas sus etapas de exploración y me siento orgulloso de ello. Ahora es un proyecto de clase mundial que se convertirá en una gran mina de cobre que contribuirá al desarrollo del país.”

Trayectoria

El Ing. Ángel Álvarez fue el primer geólogo que vio oro donde todos veían carbón. Se trata de la mina Alto Chicama, cuyas áreas fueron exploradas por carbón y cuando se invitó a los inversionistas auríferos a la licitación del yacimiento. Barrick fue el único postor.

Actualmente el reconocido geólogo es el gerente general de Alma Minerals Perú S.A. y es catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Ing. Ángel Álvarez recibió Picota de Plata

 

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Por su reconocida trayectoria profesional y aporte a las exploraciones en nuestro país, en el marco del VII Congreso Internacional de Exploradores – ProEXPLO 2011, el Ing. Ángel Álvarez Angulo, recibió la Picota de Plata, máxima distinción que se otorga a los geólogos destacados en el Perú.

Entre otros, es conocido por haber tenido el acierto de ordenar que el proyecto Carhuacayán que era considerado de carbón, sea explorado como aurífero. Actualmente, en la zona se desarrolla la mina Alto Chicama de Barrick con reservas de 9 millones de onzas.

Nació en la ciudad minera de Arequipa, estudió en la Universidad Nacional de San Agustín y amplió sus conocimientos en el Montana School of Mines de Estados Unidos, obteniendo un Master of Science in Geology.  

Todos estos conocimientos y perseverancia lo han llevado a ocupar diferentes cargos como Gerente General de Centromin Perú S.A y Minero Perú S.A.; Gerente General para América del Sur de CIC Resources Perú S.A.; Gerente de Exploraciones de Minera Perú Copper Syndicate S.A., entre otras.

También ha publicado: “Yacimiento Toromocho”, “Primer Volumen de Monografías de Yacimientos Minerales Peruanos”, “Peruvian Age of The Cobriza Copper Deposit” y el boletín de la Sociedad Geológica del Perú.

Entre otros reconocimientos, ha sido distinguido por la Sociedad de Ingenieros del Perú, por el descubrimiento del prospecto de oro de Quicay, y completó la exploración exitosa del proyecto Toromocho y su venta a Chinalco.

                                     

Nota del editor:

Este importante reporte publicado en Minería On Line del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, trata del Ingeniero Ángel Álvarez Angulo nacido de una familia Pampacolquina en el distrito de Pampacolca, Arequipa, Perú. Su destacada trayectoria profesional y personal ha servido de inspiración y guía a muchos profesionales de la geología y minería.

Homenaje a la Sra. Rosa María Luque de Portocarrero por los 100 años de su nacimiento

Diciembre, mes de la cristiandad, la paz y el amor, para la familia Portocarrero Luque, tiene una connotación de profunda significación, al conmemorar el nacimiento de nuestra querida y recordada madre Rosa María, quien naciera a la vida un 22 de Diciembre de 1910, para ser buena hija, buena hermana, mejor esposa y sobre todo una abnegada madre. Nosotros sus hijos al recordar los cien años de su nacimiento, nos sentimos muy halagados y felices al celebrar esta magna fecha; pero al mismo tiempo al cumplirse 7 años de su sensible partida, nos apena la especial circunstancia en que se produjo su deceso, un día antes de cumplir, los 93 años. Dos días después, pasamos la navidad más triste de nuestras vidas, pues luego de muchos años de haber estado juntos, en la cena de esa noche buena, ya no estaba con nosotros. Ofrecemos este merecido homenaje destacando algunos aspectos de su fructífera y larga existencia.

El temperamento casi telúrico de su personalidad le permitía consolidar, por casi 63 años junto a nuestro gran padre Heraclio, un matrimonio, seguramente lleno de vicisitudes, qué duda cabe, pero siendo el contrapeso necesario el uno del otro, lograron armonizar una larga convivencia, pues fueron dos almas gemelas que se amaron entrañablemente; nosotros sus hijos somos el fruto más preciado de ese amor. Es emocionante referir que en una de las tantas sobremesas que solíamos tener, alguna vez nos contó que infante todavía, en compañía de una empleada, madrugaba todos los días a ganar la palmeta; manifestaba con marcado orgullo y satisfacción que al llegar siempre primera a la escuela repartía palo a todas las alumnas, enfatizaba que a ella no le cayó un solo palmetazo, pues nunca llegó tarde.

Profesionalmente fue una obtetriz muy competente y solidaria; muchas de las personas amigas, parientes y paisanos Pampacolquinos, también algunos Viraqueños que pasan de los cincuenta años, nacieron a las manos de la señora Rosa y a falta de medico permanente realizó un sin número de curaciones, obligada a veces por el deteriorado estado del paciente e incluso por la precariedad económica de quienes no podían viajar a Aplao o Chuquibamba donde si contaban con medico permanente, tenía que intervenir . Sin embargo en ciertas ocasiones había personas que solicitaban al médico de Chuquibamba y mientras esperaban la llegada de este, recurrían a la señora Rosa, quien en el caso especifico de las parturientas realizaba todo el trabajo, al médico para justificar su presencia no le quedaba otra cosa que hacer una pantomima; pero a la hora de cobrar la proporción era de diez a uno.

Ante la eventualidad de un movimiento sísmico era evidente que el pánico haci­a presa de su nerviosismo, inmediatamente se encomendaba a Dios orando, Dios mío, Señor mío, aplaca tu ira y tu rigor apiádate de mi entre otra cosas, pero no obstante esa flaqueza, llegado el momento de cumplir con el deber que exigía su competencia profesional, lo hizo a cabalidad, demostrando una firmeza y temple a toda prueba al atender un parto a la señora de Edgar Luque, justo a medio día cuando se produjo el terremoto de 1960 que remeció todo el departamento de Arequipa; recuerdo haberle preguntado cuál fue su reacción, me respondió que la calma y la serenidad se imponían ya que en ese preciso instante recibía al bebe, saliendo airosa de ese momento difícil que le toco vivir. Finalmente diremos que se mantuvo firme ante las presiones de toda índole que recibió cuando extendió un certificado a solicitud del comandante de puesto de esa época por violación de una menor de edad, por parte de una persona influyente del pueblo que creyó equivocadamente que el resultado del diagnostico resultaría negativo, confirmando una vez más su honradez como persona y su integridad profesional, para tranquilidad de su conciencia y el orgullo nuestro, supo llevar en alto por muchos años una buena imagen la misma que recibió el reconocimiento de las personas que de alguna u otra forma se vieron favorecidas por la atención esmerada de nuestra Señora Madre. Muchas gracias a todas las personas que lean este homenaje y que apelando a su memoria nos acompañen en este reconocimiento.

 Antonio Aníbal Portocarrero Luque

Lima, Peru

http://majestuosocoropuna.blogspot.com/2010/12/homenaje-la-sra-rosa-maria-luque-de.html#comment-form

  Pampacolca, ¡Mi Tierra Querida!


En la hora presente, en que las distancias se reducen a segundos, gracias a la tecnología, es interesante hacer uso del Internet aprovechando los espacios que nos ofrece la Web para intercambiar información cultural de aventuras, anécdotas, recuerdos llenos de nostalgia o alegría e inquietudes referentes a nuestro querido pueblo Pampacolca y de otras latitudes.

Cual joyas guardadas en el COFRE DE MIS RECUERDOS, uno a uno irán saliendo mis mejores y gratos momentos vividos en nuestro hermoso Pampacolca para compartirlos con todos y cada uno de los paisanos, parientes y las personas de buena voluntad que tengan a bien hacerlo en todo lo concerniente, al pasado, presente y futuro de nuestro pueblo. Aquí les va un relato lleno de reminiscencias.

Allá en el pueblo mío, lugar donde nací quedó por siempre mi corazón.....

Sentado en el bordo grande de Huayrarco, contemplaba extasiado el horizonte, el sol marcaba las horas, alto como estaba me impedía ver claramente al frente, incline la visera del gorro que llevaba puesto, para poder seguir mirando el gran cerro Espíritu Santo. El aíre fresco de la mañana acariciaba tiernamente mis mejillas, contrarrestando a los rayos solares que empezaban a quemar; pensé en el brusco cambio climático que afecta al mundo entero; Pampacolca no era la excepción, pues en el mes de Enero en otros tiempos llovía a cántaros, hasta chicche (granizo) caía en abundancia, esta vez sin embargo estando a 18 días del mes no había ni una sola nube en el cielo, lo cual presagiaba en un mal año para los sembríos. Seguí con la mirada fija en el gran cerro igual que antaño imponente como era, ahí estaba, tapando al majestuoso nevado Coropuna.

Aspire el aire, respire profundamente sentí una rara sensación mescla de alegría y nostalgia a la vez e inmediatamente se agolparon en mi mente un cúmulo de recuerdos. Absorto como estaba vi que relucía cual espejo reflejando la luz del sol, el agua que bajaba del cerro sobre la piedra laja regando los terrenos de Pascasio Cruz. Mentalmente retrocedí en el tiempo apelando a la memoria (nuestro disco duro) hice un viaje relámpago al pasado regrese en instantes a la infancia, con seguridad la mejor etapa de nuestras vidas. Esa concatenación de vivencias infantiles volvieron en un abrir y cerrar de ojos, ensimismado recordaba los momentos sublimes que me depararon el ansia desesperada de poder montar solo el caballo moro cuando apenas contaba con 6 o 7 años de edad. Mi padre complacido por la circunstancia especial que significaba para ambos, apoyó con entusiasmo la idea. Recuerdo que teníamos en estaca las vacas lecheras en el pedazo chico, esto implicaba venir a diario del pueblo a hacer ordeñar, luego de despachar la leche a la enfriadora de la Leche Gloria, empezamos hacer galopar al caballo en la pampa de Ccoyzurca, que con su terreno plano y duro se convirtió en el escenario ideal para la práctica de casi media hora diaria en un ir y venir en los casi doscientos metros de extensión de la pampa. Lógicamente yo estaba montado en la montura y a mi viejo lindo lo tenía a la grupa cuidando de que no me cayera, me daba confianza. Después de unos días mi Padre consideró que ya estaba listo y me soltó para que lo hiciera solo. Desde aquel momento montar caballo para mí se convirtió en una de las más grandes satisfacciones de mi vida y sí era en un caballo brioso y de buen paso como el castaño el gran chueco, que mejor para que pedir más; pero eso será motivo de otro relato.

Tantos recuerdos juntos y hermosos a la vez hicieron que olvidara que a pocos metros estaban mi señora Joeissy y mis hijos Angélica y Javier, los mismos que se entretenían, cargando a unos tiernos carneritos nacidos hacía pocos días ; con seguridad gozaban desde su propia perspectiva, lo que hizo posible que al mantenerse ocupados, no interrumpieran mis mágicos recuerdos. Luego de una fotos regresamos al Pueblo por el Pitipán.... casi ya no existen, quedan muy pocos; en todo caso quedan en el recuerdo.
Antonio Portocarrero Luque  Noviembre 2010

Huayrarco-Chicota

 

From:

Juan Fernando Gamero Medina gamerome@hotmail..com  

To:

Antonio Aníbal Portocarrero Luque eljacha_1947@hotmail..com ; m.rosasl m.rosasl@hotmail..com ; jesuscab33 jesuscab33@cs..com  

Subject:

Homenaje a la Sra. Rosa María Luque de Portocarrero por los 100 años de su nacimiento 

Date:

Thu, Dec 23, 2010 10:17 am 


Querido Antonio,
Todavía vuelan en mi mente las imborrables imágenes de la tía Rosa María, del tío Heraclio y de ustedes mis primos cuando disfrutaba del buen decir de tu madre, de las sabrosas anécdotas de tu padre y de la algazara de los más pequeños (en esa época, je, je). Paseos a caballo, reuniones, fiestas carnavaleras, serenatas, remojadas de pico, conciertos de guitarra y mandolina de aquel eximio músico que fue Heraclio Portocarrero, etc... En fin, primo, razones más que suficientes para sentirme conmovido por el acertado recuerdo que has sabido plasmar en palabras remojadas en agradecimientos y sazonadas en amor que ahora estoy digiriendo pletórico de placer.
Por supuesto que me aúno emocionado a este meritorio reconocimiento que no hace si no, hacer que me sienta orgulloso de nuestra familia. ¡Feliz Navidad en el cielo, Rosa María!
y Feliz Navidad terrena para ti, Antonio y para Javier, Daniel, Rosa, Leonor y Lily.
Fernando 

 

 

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