Hermosa Villa de Pampacolca Villa of Pampacolca view from Espiritu Santo

Libros: “LA CULTURA ANTIMPAMPA” “DISEÑO GRÁFICO ARCAICO”

 

Subtítulo: Arqueología Milenaria de Pampacolca      Testamento Histórico de Antimpampa, Perú en el sur Andino del Perú

Publicación:        Febrero 8, 2013                                                  Julio 31, 2014 

 

Maucallacta

 

Antimpampa:  

Un paso hacia lo más antiguo 

 

ESCULTURAS Y TEJIDOS PRE–COLOMBINOS DEL PERU COMO AGENTES TURISTICOS EN EL EXTERIOR  

“El Perú debería tener a sus Esculturas y Tejidos Pre-Colombinos como Agentes Turísticos en el exterior.” El Perú es heredero de innumerables restos Pre–Colombinos que se encuentran tanto en el Perú como en el exterior. Los recursos turísticos del Perú no son usados para difundir y promover el turismo global hacia el Perú debido a la falta de una atinada difusión, promoción y legislación. Si se usa las obras de arte Pre- Colombino como Agentes Turísticos para difundir nuestros valores turísticos en el exterior; la posibilidad de incrementar el flujo de turistas al Perú seria inmejorable. 

En primer lugar, el Perú siempre ha tenido a restos arqueológicos como Agentes en el exterior. En los tiempos Pre–Colombinos.  Las culturas antiguas del Perú como Mochica, Chimú, Chancay, Caral, Nazca, Paracas, Wari, los Incas, etc. al tener contacto a través del Océano Pacifico con otras civilizaciones tanto de Polinesia como del Asia oriental, intercambiaron ciertos aspectos culturales alcanzados hasta entonces. Entre esos aspectos destacan el idioma, raza, arquitectura, costumbres, religión, escultura, navegación marítima, etc. Resalta la arquitectura de sus obras arqueológicas, civiles, religiosas y militares. Sobresalen la construcción de pirámides, fortalezas, templos y formidables canales de irrigación con sus acueductos. Coinciden en adorar al sol y la luna. Se asemejan en su escultura  de arcilla, metales preciosos, piedra y madera dejando indicios de inspiración chino oriental. Durante la conquista y coloniaje. Los conquistadores españoles al oír en Panamá sobre ingentes cantidades de oro más allá del mar del sur planearon y ejecutaron su exploración. En sus primeros viajes por el mar del sur los conquistadores encontraron lanchas y barcos a vela de los Incas. Les decomisaron sus tesoros de oro y plata, tomaron prisioneros a sus tripulantes para entrenarlos como traductores y utilizaron la flota Incaica para transportar sus caballos. Destruido el imperio de los Incas por los españoles, se inicia un intenso y despiadado “saqueo” del legado histórico del Perú. Las esculturas principalmente de oro y plata fueron destruidas, fundidas y llevadas a España. Desde la Independencia hasta Machu Picchu. En la era republicana llegan con más frecuencia al Perú visitantes tanto europeos como americanos quienes recorren todas sus latitudes estudiando su historia, arqueología y recursos naturales. A su retorno llevan consigo ejemplares de cada cultura o especie natural del Perú con la finalidad de completar sus estudios. El resultado de esos estudios y hallazgos se publican en libros y revistas que atraen cada vez más a otros visitantes. El Perú se convierte en un lugar preferido por historiadores, arqueólogos y aventureros. Esto despierta la acción de los “huaqueros” y el tráfico ilegal en el mercado negro. La Expedición Yale–Peruana de 1911 bajo la dirección de Hiram Bingham descubre Machu Picchu. Con sendas autorizaciones del gobierno peruano muchas de las reliquias encontradas en Machu Picchu son llevadas a la Universidad de Yale en los Estados Unidos para un exhaustivo estudio. En Abril de 1913, el reporte de Machu Picchu lleno de fotos fabulosas recorre el mundo en la famosa revista National Geographic. A la par, las reliquias de Machu Picchu se emprenden en un interminable viaje de museo en museo y de país en país. En nuestros días. En el tercer cuarto del siglo XX con el beneficio de la tecnología moderna de información, la riqueza arqueológica del Perú comienza a difundirse,  y esto posibilita que el turismo se acreciente hacia el Perú especialmente para ver la enigmática maravilla de Machu Picchu. 

En segundo lugar, la difusión y promoción de nuestros restos arqueológicos deberían de ser en el lugar donde está el turista. Los restos Pre–Colombinos del Perú no están desprotegidos en el exterior. Al traspasar nuestra frontera, los restos arqueológicos del Perú se establecen en diversos museos, universidades, coleccionistas y gobiernos donde se conservan en lugares especiales, son meticulosamente cuidados, científicamente  estudiados, continuamente exhibidos y bien difundidos con tecnología informática de punta. El arte Pre–Colombino como atracción. Contrariamente a lo que hicieron los conquistadores españoles y otros casos aislados, es difícil pensar que en el exterior las reliquias peruanas podrían ser destruidas o desechadas porque sus poseedores comprenden su inmenso valor histórico. A sus poseedores les gusta tener y mirar cosas hechas por la mano del hombre sea este primitivo, tribal o indígena. Su forma, figura, estética e ingenuidad en su ejecución son las cualidades que los atraen. Educación turística del público en el exterior como prioridad. El público en países desarrollados tiene amplia facilidad  para ver el arte Pre–Colombino del Perú en museos, exhibiciones, bibliotecas, etc. El público busca leer libros (clásico y/o digital) sobre arqueología, mirar la televisión, la red Web, Google Earth, etc. para educarse en temas de historia y arqueología como preámbulo a su plan de vacacionar en lugares acogedores, enigmáticos y alejados del bullicio de la ciudad. Dicho conocimiento el potencial turista lo difunde entre sus familiares, amigos y compañeros de trabajo, y planea visitar el Perú para recorrerlo físicamente y ver con sus propios ojos lo que imaginariamente los medios de información le han hecho sentir fascinado e incitado. Al turista se le debe proveer las herramientas necesarias para que efectivice su educación. La educación y motivación del turista extranjero va en detrimento del turismo al Perú cuando a este se le priva la posibilidad de estar en contacto directo con los restos Pre–Colombinos del Perú tal como lo hizo en su país con las esculturas de Machu Picchu por espacio de cien años. Desafortunadamente,  por una disposición del gobierno peruano ellas fueron devueltas al Perú, y dejaron de ser el imán o anzuelo del turista americano. Los procesos legales vigentes que se siguen a otros poseedores de esculturas y tejidos peruanos similares a la Universidad de Yale tendrán como fin el mismo infortunio. Esta situación no es promisoria para mejorar la dinámica de generar un mayor influjo de turistas. 

Finalmente, se debe propiciar una legislación que potencialice la industria del turismo, usando las esculturas y tejidos Pre–Colombinos del Perú como Agentes Turísticos en el exterior. El impacto de las esculturas de Yale devueltas al Perú es negativo. Con mucha certeza, las reliquias de Machu Picchu devueltas al Perú por la Universidad de Yale son un motivo de orgullo y dignidad para los peruanos; pero no percibimos que ellas al estar en casa, irremediablemente serán vistas y apreciadas en el Perú por un público reducido, que solo producirá un turismo de nivel local, que desdichadamente caerán en el olvido, y que serán presa fácil de los traficantes que intentarán sacarlas del país. Cualquiera sea el museo donde se exhiban en el Perú, ya sea en Cuzco, Trujillo o Lima, el hecho de estar alejadas del lugar donde reside el turista extranjero, que acostumbraba a tener contacto cercano y fácil con las reliquias, limita una mercadotecnia efectiva. El gobierno como regulador y promotor del turismo. La posesión de obras de arte Pre-Colombino en el Perú y en el exterior debe ser incentivada y promovida por el gobierno. Cada ejemplar debería de ser debidamente identificado, registrado y patentado con la finalidad de ser fiscalizado, requerido, transferido, etc. Dicha legislación permitirá que muchos de los restos arqueológicos ocultos en la clandestinidad por temor a ser confiscados salgan a la luz. Además posibilitar el uso de las esculturas o tejidos del Perú como Agentes Turísticos en el exterior y ser parte del engranaje del turismo global a manera de cartas de presentación. Allí tendrán la misión de invitar a los turistas indecisos del exterior que no saben a qué lugar del mundo ir en su próxima vacación. Atraer a los arqueólogos y estudiosos a complementar sus investigaciones con trabajos de campo en el Perú. Todo este esfuerzo, optimistamente, tal vez nos posibilite encontrar otras ruinas como Machu Picchu. 

El Perú es el más grande poseedor de restos arqueológicos Pre–Colombinos en Sudamérica. Ellos se encuentran diseminados en su territorio de belleza sin igual compuesto de mar, costa, sierra y selva. La difusión y promoción global del turismo requiere de cosas objetivas para que el potencial turista vea en su país lo que espera conocer en el Perú. Es imperativo contar con una legislación apropiada que incentive y proteja la posesión de dichos restos arqueológicos. La distribución de Agentes Turísticos en todos los confines de la tierra sirve para captar el interés de turistas, estudiosos e inversionistas. 

Jesús Cabrera Zegarra 

Jesuscab33@cs..com 

Enero 10, 2012 

 

 

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